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Registros notariales

Fechas extremas: 1285-1897
Libros: 15.786

Es una de las Secciones más emblemáticas del Archivo. Actualmente es la más consultada y además su documentación es la que se prolonga más en el tiempo, pues comienza a finales del siglo XIII y llega ininterrumpidamente a comienzos del siglo XX.

La institución del notariado estaba ya plenamente configurada en el momento de la conquista cristiana del reino de Valencia y por ello ha llegado hasta nuestros días sin sufrir grandes cambios, excepto aquellos, más bien externos, que afectan a aspectos secundarios de la redacción de los instrumentos públicos y a la estructura orgánica de la institución notarial.

La intervención de los notarios como fedatarios públicos en los negocios y contratos de derecho privado queda reflejado en los protocolos notariales, que son los registros donde día a día, a lo largo de todo un año, se inscriben los asuntos pasados en su presencia.

Por ello resulta hoy tan atractivo el estudio de este tipo de documentación, pues gran parte de la historia económica y social de los pueblos y personas puede ser rastreada a través de las innumerables escrituras notariales que nos han llegado. El arte, las finanzas, el comercio, la literatura, la industria, la familia, los gremios, etc. etc. son otros tantos campos imposibles de estudiar sin la ayuda de los registros notariales.

En la época foral hallamos varios nombres para designar dichos registros: rebedor, manual, notal, mà de cuytes, protocolo etc. que corresponden a los diferentes estadios de redacción de los instrumentos públicos, conocidos genéricamente como protocolos notariales.

La tipología documental de las diferentes escrituras contenidas en dichos registros es variadísima, como amplísimo es el campo del derecho privado. En primer lugar podemos destacar un grupo muy abundante formado por escrituras de compra-venta, tanto de tierras como de casas, así como de censales, que a su vez se subdividen en carregaments, quitaments, amortizaciones, licencias etc. Otro apartado importante es el relativo a últimas voluntades y sus consecuencias: testamentos, codicilos, inventarios, división de bienes, etc. Y finalmente otros grupos, menos numerosos, pero no por ello menos interesantes, como son: cartas nupciales, contratos de obras, sindicados, ápocas, fianzas, constitución de empresas, contratos laborales, etc. etc.

Los protocolos se refieren en su mayor parte a la ciudad de Valencia, por ser de esta ciudad los notarios que redactaron los mismos, aunque también existen registros de los distritos notariales de Sagunto, Ayora, Sueca y Carlet.

Existen otros fondos de protocolos notariales en la ciudad de Valencia que completan éstos del Archivo del Reino, destacando entre ellos los custodiados en el Archivo de Protocolos del Colegio de Corpus Christi.